Estados Unidos nunca compró el terreno que ha usado para pruebas de armas nucleares y que, durante décadas, ha estudiado como vertedero de desechos nucleares en el desierto al noroeste de Las Vegas. Solo le prometió paz a los Shoshone Occidentales. Esa cuestión sin resolver del tratado todavía se cita hoy en la lucha de Nevada contra el entierro de desechos nucleares en Yucca Mountain.
Estados Unidos y varias bandas de indios Shoshone Occidentales firmaron el Tratado de Ruby Valley en 1863, según el expediente del caso Dann v. United States, una petición presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en nombre de las hermanas shoshone occidentales Mary y Carrie Dann. El Senado de Estados Unidos ratificó el tratado en 1866, y el gobierno federal lo proclamó vigente el 21 de octubre de 1869, indica el mismo expediente. Los términos del propio tratado trataban de poner fin a las hostilidades entre ambas partes y no cedieron tierras shoshone occidentales a Estados Unidos, según el mismo expediente del caso.

Your support keeps this work going

Keep the lights on
Más de un siglo después, la Comisión de Reclamaciones Indias emitió un fallo final sobre la reclamación de tierras de los Shoshone Occidentales en agosto de 1977, según el mismo expediente del caso. En lugar de devolver tierra alguna, la comisión ordenó depositar una compensación en una cuenta fiduciaria donde ganaría intereses hasta que se pudiera acordar un plan de distribución, indica el mismo expediente. No se ha elaborado ningún plan de distribución, porque los reclamantes shoshone occidentales nunca aceptaron uno, según la misma fuente.
La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en 1985, en United States v. Dann, que el acto del gobierno de establecer esa cuenta fiduciaria equivalía a un pago completo y liberó al gobierno de sus obligaciones en la disputa, según el mismo expediente del caso. El fallo favoreció la postura del gobierno federal de que el título aborigen de los Shoshone Occidentales sobre la tierra se había extinguido con ese pago, indica el mismo expediente.
El gobierno federal retiró unas 1,360 millas cuadradas de ese mismo desierto para pruebas de armas el 18 de diciembre de 1950, en lo que originalmente llamó Nevada Proving Grounds y ahora llama Nevada National Security Site, según los materiales de recorrido del propio sitio publicados por el Departamento de Energía de Estados Unidos. El sitio se encuentra a unas 65 millas al noroeste de Las Vegas, indican los mismos materiales.

Help fund our archive
Sliding scale $3.00-$8.00

3×3 Vinyl Sticker
Sliding scale $3.00-$8.00
Yucca Mountain, el sitio que el gobierno federal ha estudiado durante décadas como repositorio permanente de desechos nucleares, se ubica dentro de ese mismo tramo del desierto de Nevada que cubrió el Tratado de Ruby Valley y que la Comisión de Reclamaciones Indias juzgó después. La portavoz de la Nación Shoshone Occidental, Mary Lou Anderson, dijo en un foro de Las Vegas sobre el repositorio que su nación considera Yucca Mountain tierra sagrada y ve la propuesta de almacenar desechos como otra violación del tratado de 1863, según un relato publicado del foro que circuló la oficina de la representante federal Dina Titus. Anderson dijo en el mismo foro que la zona sigue siendo terreno de caza de los Shoshone Occidentales, aun cuando los animales allí están muriendo, según el mismo relato.
El Congreso todavía estudia una legislación escrita en respuesta a esa disputa. La senadora Catherine Cortez Masto presentó la Ley de Consentimiento Informado sobre Desechos Nucleares el 15 de enero de 2025, junto con la senadora Jacky Rosen, según el propio texto del proyecto publicado por el Congreso. La medida exigiría que el Departamento de Energía de Estados Unidos obtenga un acuerdo escrito y firmado de cada tribu india afectada antes de gastar fondos federales para desechos nucleares en actividades del repositorio, y trata a los gobiernos tribales igual que a los gobernadores estatales y a los gobiernos locales en ese proceso de aprobación, indica el mismo texto.
Más de siglo y medio después de que el Tratado de Ruby Valley prometiera paz en lugar de una venta de tierras, el Congreso sigue negociando, proyecto por proyecto, quién tiene derecho a decir sí a lo que ocurra en ese mismo suelo. El tratado nunca resolvió esa pregunta. Un voto en Washington todavía podría hacerlo.
Discover more from KVIG Informative
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
